Orden Vs. Rebeldía, Razón Vs Emoción

Hablando de sensaciones, emociones y sentimientos, encontré que algunos defienden, incluida yo, o al menos eso pretendo en estos momentos, las decisiones basadas no en sentimientos, sino en, digamos, los valores. Pero que tema tan difícil no? Esta ha sido una eterna lucha en el ser humano desde hace tiempo, ¿razón o sentimientos? Yo misma he desechado muchas veces la versión de los valores por la de los sentimientos, lo reconozco. Sin embargo, ir por ahí con los sentimientos timoneando este barco es bastante caótico lo sé…

Hay una posición filosófica, específicamente de Immanuel Kant, que dice que debemos seguir la ley moral, o mejor dicho para que se entienda un poco mejor, debemos seguir nuestra conciencia, hacer lo que es correcto incluso cuando no sea lo que nos convenga. Pues esta es la que mejor responde a ese dilema de ¿razón o corazón? Según la razón se pueden hacer muchas cosas por conveniencia que sabemos que no están bien, al igual que con los sentimientos y emociones sucede lo mismo.

“La conciencia es un instinto que nos lleva a juzgarnos a la luz de las leyes morales.”  Immanuel Kant

“La moral descansa naturalmente en el sentimiento.”  Anatole France

Pero que genial cuando ambos, razón y sentimientos van tomados de la mano, es la máxima expresión de la realización personal y es ese fin que todos de alguna manera hemos buscado en algún momento de nuestras vidas, sino toda la vida, alinear pensamientos, sensaciones, emociones y sentimientos.

El cine, la literatura y mucho de lo que vemos nos lo vende, nos lo muestra y sin embargo, no nos enseñan todo el camino ni la fórmula completa de cómo llegar a ello.

Seguir un sueño a pesar de todo, ¿aunque el mismo se transforme en pesadilla..?

Muchas veces no se nos habla de la disciplina necesaria y el temple que se requiere para continuar cuando todo parece fallar. Crecer en carácter, esa forma de ser centrada que no se deja abatir por los problemas, que tiene un norte claro a donde ir, que sabe cuidarse de las distracciones que pujan por desviar el camino.

O cuando realmente vamos siguiendo las emociones y somos un completo desastre de la risa al llanto, a la duda, al temor, al dolor, a los pensamientos que perturban.

La mayoría fluctúa en los extremos, disciplina constante que asfixia la frescura, ahoga la alegría y la expresión de emociones, o la vida llevada por lo que provoca al momento que da como resultado la falta de sentido, propósito, o la sensación de vacío… ambos, extremos indeseables… ¿Cómo encontrar un equilibrio en todo esto?

¿Cómo escuchar y seguir la conciencia cuando esta se ha desvanecido dentro de las penas, o esta cegada por las emociones..? Una respuesta es a través del carácter, cultivar el carácter, esa forma de actuar con un norte claro. Cultivar el carácter, esa fortaleza, con convicciones claras, lleva tiempo, requiere mucha paciencia, y comprensión con uno mismo. Pero tener un norte es lo que nos puede ayudar a encontrar el equilibrio en nuestra vida.

Encontrar un balance no es sencillo… algunos necesitaremos una cosa más que otras, en algunas partes de nuestra vida más que en otras…

Tal vez la clave está en desarrollar la sensibilidad que nos permita darnos cuenta en qué punto estamos parados. Sensibilidad, sí… esa es la respuesta, o mi respuesta.

Ahora que lo veo necesitaría hablar de qué es exactamente el carácter, esa virtud que nos permite encontrar el equilibrio entre nuestra razón y los sentimientos, que nos permite hacer lo correcto en medio de las dudas y en cualquier circunstancia. Será para otra oportunidad.

Gracias por leer.

@inspiracion

 

 

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