#Reiresgratis | A mi profesor le decían: (¿Cómo crees que vamos a escribir eso aquí Lis? sigue leyendo ;-))

Le he prometido a mi querida @lisfabian un relato para su concurso “Reir es gratis”, ya me salte el del niño Jesús, por más que lo intente no pude hacerlo y me convenció la idea de que no tenía nada gracioso que ofrecer.  Pero el día de Hoy al abrir el Feed de Steemit me consigo con la quinta vuelta “aunque usted no lo crea” y me dije, no, usted se las arregla y lo hace, todo sea para apoyar a una amiga, y pues me puse a pensar en aquellos sobrenombres, me vino el recuerdo de la Universidad, un profesor bien retaquito, panzón, odioso de más por cierto y no, no me simpatizo recordarlo, así que me fui más atrás y vino a mi mente un profesor tan particular como su sobrenombre.  Es más, tan gracioso que no sé si pueda hacerle honor, haré el intento de representar esto que fue totalmente real, era tan especial este profesor, que él mismo se puso su sobrenombre y nadie se lo discutió.

Lo recorde también porque en estos días vino mi hermano y me dijo:

-oye, ¿te acuerdas del profesor mariposón?

-Que te pasa vale respeta ese profesor era chévere.

-¡Pero si él mismo se puso ese sobrenombre!, ¿no te acuerdas?

-¡Ah sí! Jajaja, es cierto, ¿cómo no lo voy a recordar?

En esa época usaba una camisa beige, era el cuarto año de bachillerato.  Nos tocaba matemáticas, y hace su aparición aquel hombre alto vestido con una chemise amarilla pegadita al cuerpo, era como dos tallas más pequeñas de la que le correspondía, aunque se notaba que no era prestada, pantalones blancos muy ceñidos remarcando cada parte de su anatomía, tenía una gran melena canosa tipo José Luis Rodríguez El Puma, y una personalidad carismática estilo Carlos Fraga.  Explicaba cada tema levando de repente la voz, llamando la atención, -sí, más todavía,- haciendo múltiples ademanes, cuando estaba más entusiasmado se iba acercaba a cada uno, tanto, que si estabas en los primeros puestos te caía su saliva en la cara.

-¡Yo soy un mariposón!- sonreía coquetamente- todos reían Ustedes me ven así, Díganme, ¿creen que soy raro?  ¡Yo soy un mariposón!, repetía con orgullo y gallardía- pero fíjense tengo cabello hasta en las orejas, en los brazos, en la espalda, en el pecho– se iba acercando, lentamente se sentaba en la orilla del pupitre –  Mira, mira, mira como tengo pelos- con dificultad trataba de despegar su franela del cuerpo intentando enseñar su pecho-

-Ya va, ¿escuche bien?, ¿qué le pasa a este profesor? –Profesor, disculpe, me da mucha pena pero échese un poquito para atrás que me está cayendo su saliva en la cara.

-Ups, perdón, niña – se levantaba de brazo del pupitre, con una sonrisa tipo pepsodent, y como si se hubiera despertado de algún letargo, su tono de voz se hacía serio, o mejor dicho, normal- Sigamos, ¿Por dónde iba?  La raíz cuadrada de un número elevado al cubo

 

Bueno esta es mi modesta participación amigos, espero se hayan reído aunque sea poquito, este profesor si que nos hacía reir…

Gracis por leer

Fuentes [I][II]
@Inspiracion

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