La música y yo | Pensamientos

En este raro espacio en el que mis carceleros me piden tanto, me jalan de un lado a otro, tu yaces ahí esperando.

Desde la mañana las ordenes son las mismas. Continuar en el programa triste y continuo de los días. Insustanciales días.

Me pierdo. Mi mente se desconecta a su antojo, mira sin mirar, escucha sin oír las voces al fondo, las quejas, los dolores, ella ya no escucha los suyos tampoco, solo va, solo sigue, no necesita pensar, conoce muy bien hasta el fondo y hasta lo oscuro el filo que corta sus conexiones y las adormece cada día.

Cada ciertos espacios de tiempo, horas, días, meses, apareces.

Eres el lazo que me saca del abismo en el que vivo.

¿Por cuanto has estado dormida? me dicen algunas fibras cuando se despiertan, cuando se dan cuenta.

¿Donde estabas? ¿Por qué has tardado tanto?!

Cierras mis ojos, me tomas de la mano y me llevas al cosmos, cómo lo haces no importa, es un sueño profundo del que no deseo despertar, o, es un despertar total?

Cuando todo esta perdido vienes y me salvas, lo haces sin esfuerzos, sin ruegos, en un lenguaje inexplicable que penetra a donde ni yo misma puedo entrar, tu lo haces, sacas de dentro lo que quieres, como quieres.

Transformas mi mente, la expandes, la sumerges, la desprendes, me sorprendes, me haces mirar, sentir, descubrir mundos otra vez, me haces percibir la existencia de cada partícula suspendida en el aire…

Y las palabras sobran, los códigos se desvanecen, cierras mis ojos, me llevas adonde quieres. Soy parte de un todo, somos lo mismo disolviéndonos, fusionándonos, adentrándonos… al infinito..

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Gracias por leer.

Fuentes foto Unplash

@inspiracion

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